Ahuacatlán se localiza en la región sur de Nayarit, a solo una hora de Tepic. Este encantador pueblo, fundado por la tribu Nahoa, conserva una gran riqueza histórica y natural, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan aventura y tradición.
Desde el majestuoso Templo de San Francisco de Asís hasta los idílicos parajes de Las Tinajas, Ahuacatlán ofrece una variedad de experiencias para todo tipo de viajeros. Además, su gastronomía es un deleite para el paladar, con platillos como tostadas de pata, tortas de "Chago" y las tradicionales tortillitas.
Naturaleza, historia y aventura
El Pueblo Mágico de Ahuacatlán es un sitio donde la historia y la naturaleza se fusionan para ofrecer una experiencia única. Entre sus imperdibles se encuentran el Palacio Municipal, la Casa de la Cultura y las ruinas del Templo de San Juan Evangelista. Además, las festividades en honor a San Francisco de Asís, celebradas entre septiembre y octubre, son un atractivo más para quienes desean conocer las tradiciones locales.
Para los amantes del ecoturismo, visitar el volcán Ceboruco es una actividad imperdible. Conocido como "El Gigante Negro", este estratovolcán activo ofrece un escenario único con su cráter emitiendo vapores y su paisaje rodeado de lava petrificada. Es el hábitat de especies endémicas y un lugar perfecto para la observación de fauna y flora. Un día de exploración en esta zona puede ser exigente, por lo que llevar alimentos y bebidas es una buena idea. Una lonchera térmica para alimentos puede ayudar a conservarlos en buen estado durante el recorrido.
Lugares de interés y experiencias inolvidables
Las Tinajas es uno de los atractivos naturales más bellos de la región. Se trata de una serie de albercas naturales formadas por agua que brota de las rocas, creando un entorno único para el descanso y la recreación. Es ideal para pasar un día en contacto con la naturaleza, disfrutando de un chapuzón refrescante en sus aguas color verde jade. Para aprovechar mejor la experiencia, es recomendable llevar ropa y calzado cómodo, ya que el acceso incluye una escalinata empinada.
Otro punto de interés es el Templo de la Inmaculada Concepción, construido a inicios del siglo XX. Aunque actualmente no tiene culto, su arquitectura y la historia que resguarda lo convierten en una visita obligada. Además, la Casa de la Cultura de Ahuacatlán ofrece una ventana al pasado y presente del municipio, con actividades culturales y exhibiciones de arte.
Gastronomía y productos locales
Ningún viaje a Ahuacatlán está completo sin probar su exquisita gastronomía. Entre los platillos más representativos se encuentran la birria de chivo y cerdo, las conservas de frutas y las famosas cajetas de mango, un manjar local que no puedes dejar de probar. Además, en los puestos de comida cercanos al Jardín de los Hijos Ausentes, se pueden encontrar antojitos típicos que deleitan a locales y visitantes por igual.
Si estás planeando una visita a este hermoso rincón de Nayarit, no olvides prepararte bien para el viaje. Llevar ropa cómoda, calzado adecuado y todo lo necesario para disfrutar de los paisajes y la cultura de Ahuacatlán hará que tu experiencia sea mucho más placentera.